Despidiendo el 2016

Dic 30, 2016 | Fotografía, Novedades

por Sara Pista 

Ha llegado el nuevo año, y con ello todos tenemos ganas de nuevos propósitos llenos de buenas intenciones. Por mi parte yo me siento bien, al igual que me sentía en 2016, es por eso que no he hecho ningún propósito (que probablemente no fuese a cumplir) para este 2017.

En cambio, tenía muchas ganas de despedir el año haciendo fotos, y qué mejor manera que aprovechando la visita de mi viejo amigo Jaime (conocido como “Jash Moody”).  Y así lo hicimos: preparamos las mochilas, cogimos el coche y allá que nos fuimos, rumbo al norte de Madrid. No hubiéramos conseguido nuestro propósito sin la gran ayuda de Lucía Juárez, quien accedió a ponerse en nuestra manos durante unas horas.

Jugando con las bombas de Humo.

Lo cierto es que queríamos ante todo poner a prueba las ya no tan originales pero sí divertidas «Bombas de Humo».  Son pequeñas bengalas que pueden sostenerse con la mano y a la hora de hacer fotos crean efectos muy chulos. Lucía por suerte ya lo había probado antes y no le pillaba de nuevas. A nosotros, por otro lado, éramos novatos en el arte de la «bengala», pero aún así no se nos dio mal del todo. 

Si algo hemos aprendido usando este humo, es que el viento es su gran enemigo. Aunque no era un día ventoso, sí es cierto que corría una ligera brisa, lo cual hacía que el humo se dispersara con facilidad. Tengo ganas de probarlo de nuevo en un sitio más resguardado y ver bien su espeso color. Aún así conseguimos unos efectos chulos, ¿no creéis?

Llegados a este punto nos encontramos una furgoneta fabulosa muy «vintage» a la que no pudimos evitar fotografiar. Lo cierto es que terminamos haciéndonos amigos de su dueño, quien muy amablemente nos permitió que fotografiáramos en su interior. David, si de casualidad lees estas líneas… ¡gracias amigo!

Fue lo mejor del día sin duda, hicimos muchísimas fotos dentro, incluso llegamos a olvidar que habíamos venido a probar las dichosas ¨bombas de humo¨.

La soleada mañana acabó por los alrededores, donde tomamos las últimas fotos de Lucía entre campo y olivos. Finalizamos con una comilona en Patones de Arriba, un filete que pasará a la historia. 

Gracias a Jaime por estar ahí en las sesiones más chulas, y por creer en mí. Y gracias Lucía por confiar en nosotros! fue un gran día, un 30 de Diciembre para recordar.

Aunque es tarde para decirlo… ¡Feliz año nuevo!

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FOTOGRAFÍA & LIFESTYLE

Despidiendo el 2016

Sara Pista, Mi Malandrina

30 Diciembre 2016

Ha llegado el nuevo año, y con ello todos tenemos ganas de nuevos propósitos llenos de buenas intenciones. Por mi parte yo me siento bien, al igual que me sentía en 2016, es por eso que no he hecho ningún propósito (que probablemente no fuese a cumplir) para este 2017.

En cambio, tenía muchas ganas de despedir el año haciendo fotos, y qué mejor manera que aprovechando la visita de mi viejo amigo Jaime (conocido como “Jash Moody”).  Y así lo hicimos: preparamos las mochilas, cogimos el coche y allá que nos fuimos, rumbo al norte de Madrid. No hubiéramos conseguido nuestro propósito sin la gran ayuda de Lucía Juárez, quien accedió a ponerse en nuestra manos durante unas horas.

Jugando con las bombas de Humo.

Lo cierto es que queríamos ante todo poner a prueba las ya no tan originales pero sí divertidas «Bombas de Humo».  Son pequeñas bengalas que pueden sostenerse con la mano y a la hora de hacer fotos crean efectos muy chulos. Lucía por suerte ya lo había probado antes y no le pillaba de nuevas. A nosotros, por otro lado, éramos novatos en el arte de la «bengala», pero aún así no se nos dio mal del todo. 

Si algo hemos aprendido usando este humo, es que el viento es su gran enemigo. Aunque no era un día ventoso, sí es cierto que corría una ligera brisa, lo cual hacía que el humo se dispersara con facilidad. Tengo ganas de probarlo de nuevo en un sitio más resguardado y ver bien su espeso color. Aún así conseguimos unos efectos chulos, ¿no creéis?

Llegados a este punto nos encontramos una furgoneta fabulosa muy «vintage» a la que no pudimos evitar fotografiar. Lo cierto es que terminamos haciéndonos amigos de su dueño, quien muy amablemente nos permitió que fotografiáramos en su interior. David, si de casualidad lees estas líneas… ¡gracias amigo!

Fue lo mejor del día sin duda, hicimos muchísimas fotos dentro, incluso llegamos a olvidar que habíamos venido a probar las dichosas ¨bombas de humo¨.

La soleada mañana acabó por los alrededores, donde tomamos las últimas fotos de Lucía entre campo y olivos. Finalizamos con una comilona en Patones de Arriba, un filete que pasará a la historia. 

Gracias a Jaime por estar ahí en las sesiones más chulas, y por creer en mí. Y gracias Lucía por confiar en nosotros! fue un gran día, un 30 de Diciembre para recordar.

Aunque es tarde para decirlo… ¡Feliz año nuevo!